En el blogg anterior estuvimos hablando de el Sindrome de Down. Hoy, cambiamos de tema y hablamos de otra cosa muy distinta, pero que como sociedad nos afecta demasiado. La PEDOFILIA, pero primero ¿Que es la PEDOFILIA?
es la excitación o el placer sexual que se obtiene, principalmente, a
través de actividades o fantasías sexuales con niños de, generalmente,
entre 8 y 12 años. A la persona que padece pedofilia se le denomina
pedófilo, un individuo de, al menos, 16 años que se entretiene
sexualmente con menores de 13 y respecto de los que mantiene una
diferencia de edad de, por lo menos, cinco años. ¿Donde hay PEDOFILIA?
En
los lugares donde hay casos de Pedofilia proceden de países muy
desarrollados europeos como Alemania, y en países nórdicos, también la
prostitución sexual infantil está muy descontrolada en el sudeste
asiático (India,Tailandia, etc.)
¿Que es un PEDOFILO, o una persona pedofilica?
En
su mayoría, los abusadores son hombres (entre un 80 y un 95% de los
casos) heterosexuales que utilizan la confianza y familiaridad, y el
engaño y la sorpresa, como estrategias más frecuentes para someter a la
víctima. La media de edad de esta ronda entre los 8 y 12 años (edades en
las que se producen un tercio de todas las agresiones sexuales). El
número de niñas que sufren abusos es entre 1,5 y 3 veces mayor que el de
niños.
Los niños con mayor riesgo de ser objeto de abusos son:
* aquellos que presentan una capacidad reducida para resistirse o
para categorizar o identificar correctamente lo que están sufriendo,
como es el caso de los niños que todavía no hablan y los que tienen
retrasos del desarrollo y minusvalías físicas y psíquicas;
* aquellos que forman parte de familias desorganizadas o
reconstituidas, especialmente los que padecen falta de afecto que,
inicialmente, pueden sentirse halagados con las atenciones del abusador;
* aquellos en edad prépuber con claras muestras de desarrollo sexual;
* aquellos que son, también, víctimas de malos tratos.
Según un cálculo de las llamadas cifras ocultas, entre el 5 y el 10% de
los hombres han sido objeto en su infancia de abusos sexuales y, de
ellos, aproximadamente la mitad ha sufrido un único abuso.
Los abusos a menores de edad se dan en todas las clases sociales,
ambientes culturales o razas. También, en todos los ámbitos sociales,
aunque la mayor parte ocurre en el interior de los hogares y se
presentan habitualmente en forma de tocamientos por parte del padre, los
hermanos o el abuelo (las víctimas suelen ser, en este ámbito,
mayoritariamente niñas). Si a estos se añaden personas que proceden del
círculo de amistades del menor y distintos tipos de conocidos, el total
constituye entre el 65-85% de los agresores.
Los agresores completamente desconocidos constituyen la cuarta parte de
los casos y, normalmente, ejercen actos de exhibicionismo; sus víctimas
son chicos y chicas con la misma frecuencia.
El 20-30% de los abusos sexuales a niños son cometidos por otros menores.
Es un acto considerado un delito por la legislación internacional y la
mayoría de los países modernos, aunque no siempre haya una
correspondencia entre el concepto psicológico y el jurídico del problema
y no exista consenso sobre los procesamientos jurídicos de los
abusadores.
Tanto los testimonios de adultos y niños sobre haber sido objeto de
abusos sexuales suelen ser ciertos. Respecto de los adultos, el síndrome
de la memoria falsa suele ser poco frecuente debido a que se trata de
sucesos que dejan una impronta muy relevante en la memoria. En cuanto a
los niños, solo un 7% de las denuncias resultan ser falsas; el
porcentaje aumenta considerablemente cuando el niño está viviendo un
proceso de divorcio conflictivo entre sus padres.
Pedófilos
¿Cómo actúan?
Los pedófilos y pederastas actúan de diversas maneras para conseguir
niños y niñas, con la finalidad de abusar de ellos, integrarlos en una
red de prostitución infantil o para elaborar pornografía. Conocer su
forma de actuar es fundamental para mejorar la seguridad de los menores.
Tanto los padres y educadores como los niños deben conocerlas:
En las salas de juegos recreativos. Algunos pederastas frecuentan
estas salas para, después de seleccionar a un menor, ofrecerse a pagarle
algunas partidas o retarle a jugar contra él. Los abusos no se producen
en el primer encuentro, ya que los pederastas normalmente intentan
ganarse primero su confianza. Otros prefieren invitar al menor a una
hamburguesa o se ofrecen a llevarle al cine.
Las zonas marginales. Algunos pederastas prefieren frecuentar zonas
deprimidas para buscar niños o adolescentes desatendidos o con muchas
carencias. Les ofrecen entonces algún tipo de trabajo y les aseguran
dinero fácil.
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